viernes, 28 de junio de 2019

HISTORIA DE LA PLANCHA


Las ropas sin arrugas han sido símbolo de refinamiento durante siglos.
En el siglo IV a.C. los griegos usaban una barra de hierro cilíndrica calentada, similar a un rodillo de amasar, que se pasaba sobre ropas de lino para marcar los pliegues. Dos siglos más tardes, los romanos ya planchaban y plisaban con un mazo plano metálico, que literalmente martillaba las arrugas. Este era un trabajo tedioso que hacían los esclavos.
Incluso los vikingos del siglo X empleaban una pieza de hierro en forma de hongo invertido, que movían adelante y atrás sobre la tela húmeda. Los historiadores de la moda asegurar la dificultad de forma los pliegues servían para establecer la distinción entre las clases altas y bajas en materia de indumentaria.
En el sigo XV las familias europeas acomodadas utilizaban la plancha carbón mientras que las familias más pobres usaban la plancha sencilla de hierro, con mango, que se calentaba periódicamente en el fuego y el hollín de esta ya adquiera a las prendas,
En el siglo XIX cuando se instaló la iluminación de gas en los hogares, muchos inventores idearon planchas calentadas con esta forma de energía (pero explotaba).
El 6 de junio de 1882 el inventor neoyorquino Henry W. Weely obtuvo la primera patente de su país para una plancha eléctrica. En 1906, cuando Richardson decidió lanzarse a la fábrica de planchas, dio precisamente este nombre a su conducto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario